Mexico vs Iran
Sras. y Sres:
Fue una tarde epica. El calor del mexicano invadia Nuremberg. Banderas a diestra y sieniestra, el Cielito Lindo en el metro, el saludo entre personas que nunca se halaron antes... La cerveza calmaba el calor sofocante. Mambo solicitaba siempre una cerveza mas. Las iranies lucian su ombligo como nunca su religion lo habia permitido. Que bonito es el duelo de porras, y mas aun la posibilidad de ver a un mexicano besando a un irani (no, no era mambo). Y Dan, si Dan, habia perdido sus lentes y algunas cosas mas.
El trayecto hacia el estadio es interminable. La emocion nos embarga y el nerviosismo es respirable. Se ven personalidades a lo largo del trayecto que engalanan la escenografia. Vean a Luis Hernandez; vean a Rafa Puente; vean al mismo Eduardo de Leon con su amigo inseparable Hans Burkhart. Vean al irani vendiendole su boleto al mexicano en 350 euros, sin amenazas, sin recriminaciones, sin conflictos inventados.
El primero en salir a la cancha es Oswaldo Sanchez, originando la primer ovacion de la tarde. Es una senial de los dioses para los mexicanos; los iranies conocedores bajan la cabeza al ver una de sus esperanzas esfumarse. La alineacion inicial esta llena de incertidumbre (mario mendez, bravo en la media, torrado????), pero estas se desvanecen al momento del tiro de esquina que nos abre las puertas del gol en Alemania.
La cerveza, mucho mas densa, fluye por nuestras venas; pero la pasion lo hace aun mas. Antes de finalizar el primer tiempo: una buena y una mala. Entra Rebecca de Alba (no buena, lo que le sigue) a nuestra tribuna, pero a Mexico le empatan el marcador (Oswaldo incierto. Estara bien?).
El pesimismo nos invade, pero lo superamos con un error de los que rivales de mayor nivel no regalaran. Zinha aparece por todos lados, hasta en el marcador, mientras Dan compra mas cerveza. El ambiente invita a todo tipo de canticos y al desorden mas absoluto antes de la finalizacion de encuentro. Mexico toma por asalto Nuremberg: el mexicano es amo y senior de las calles.
De las atitudes posteriores hay pocos recuentos: fotos extranias que nadie recuerda haber tomado, Poncho Vera abrazado a Eduardo de Leon y Mambo fraternizando con cuanta alemana lo permitio. Un caos organizado por el triunfo que festejan al menos 50,000 mexicanos en Nuremberg.
Es un hecho que no jugo bien Mexico, pero tambien lo es que tampoco lo hicieron Argentina, Alemania o Brasil. Tengamos fe, Seniores. Bebemos una cerveza diaria por cada uno de ustedes. Vayan al Mulligans y tomen un lenio ... para matar un angolenio.
Fue una tarde epica. El calor del mexicano invadia Nuremberg. Banderas a diestra y sieniestra, el Cielito Lindo en el metro, el saludo entre personas que nunca se halaron antes... La cerveza calmaba el calor sofocante. Mambo solicitaba siempre una cerveza mas. Las iranies lucian su ombligo como nunca su religion lo habia permitido. Que bonito es el duelo de porras, y mas aun la posibilidad de ver a un mexicano besando a un irani (no, no era mambo). Y Dan, si Dan, habia perdido sus lentes y algunas cosas mas.
El trayecto hacia el estadio es interminable. La emocion nos embarga y el nerviosismo es respirable. Se ven personalidades a lo largo del trayecto que engalanan la escenografia. Vean a Luis Hernandez; vean a Rafa Puente; vean al mismo Eduardo de Leon con su amigo inseparable Hans Burkhart. Vean al irani vendiendole su boleto al mexicano en 350 euros, sin amenazas, sin recriminaciones, sin conflictos inventados.
El primero en salir a la cancha es Oswaldo Sanchez, originando la primer ovacion de la tarde. Es una senial de los dioses para los mexicanos; los iranies conocedores bajan la cabeza al ver una de sus esperanzas esfumarse. La alineacion inicial esta llena de incertidumbre (mario mendez, bravo en la media, torrado????), pero estas se desvanecen al momento del tiro de esquina que nos abre las puertas del gol en Alemania.
La cerveza, mucho mas densa, fluye por nuestras venas; pero la pasion lo hace aun mas. Antes de finalizar el primer tiempo: una buena y una mala. Entra Rebecca de Alba (no buena, lo que le sigue) a nuestra tribuna, pero a Mexico le empatan el marcador (Oswaldo incierto. Estara bien?).
El pesimismo nos invade, pero lo superamos con un error de los que rivales de mayor nivel no regalaran. Zinha aparece por todos lados, hasta en el marcador, mientras Dan compra mas cerveza. El ambiente invita a todo tipo de canticos y al desorden mas absoluto antes de la finalizacion de encuentro. Mexico toma por asalto Nuremberg: el mexicano es amo y senior de las calles.
De las atitudes posteriores hay pocos recuentos: fotos extranias que nadie recuerda haber tomado, Poncho Vera abrazado a Eduardo de Leon y Mambo fraternizando con cuanta alemana lo permitio. Un caos organizado por el triunfo que festejan al menos 50,000 mexicanos en Nuremberg.
Es un hecho que no jugo bien Mexico, pero tambien lo es que tampoco lo hicieron Argentina, Alemania o Brasil. Tengamos fe, Seniores. Bebemos una cerveza diaria por cada uno de ustedes. Vayan al Mulligans y tomen un lenio ... para matar un angolenio.
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