No voy a dormir
Esa imagen se ha grabado permanentemente en mi memoria y no voy a poder dormir en meses de tantas pesadillas. Aprovecho además para señalar que el Polaco se burló de mí por no ir a la reta cuando tenía una enfermedad de consideración y altamente contagiosa. Ahora, él no va por tener un dedo cucho. Eso sí es de niñitas. Que se sepulte el dedo bajo diez metros de cinta canela o adhesiva y puede jugar perfectamente.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home